miércoles, marzo 15, 2006

Buenos días, y buena suerte

Como buen amante del cine, el presidente Chaves se ha descolgado con un comentario sobre la película “Buenas noches, y buena suerte”. Ya se sabe que a los políticos que ejercen el poder, o los que soportan el duro y gongorino banco de la oposición, les encanta dar lecciones de periodismo. Para eso les pagamos entre todos unos generosos gabinetes de prensa o de comunicación que son inmensas factorías que distribuyen o crean directamente la propaganda. En Andalucía hay más periodistas trabajando en estas terminales del poder que desempeñando una profesión que está enmarcada en uno de los pilares de la democracia: la libertad de expresión.

Causa una cierta e inteligente sonrisa el hecho de que Chaves se haya fijado precisamente en esta película. Su protagonista es David Strathairn, un fino y sobrio actor que encarna el papel de Edward R. Murrow, el periodista que se atrevió a desafiar el estado de miedo a la libertad impuesto desde el poder por el senador Mc Carthy. Murrow no podría aparecer actualmente en Canal Sur por dos motivos. El primero es estético: en la televisión actual no se permite que un presentador fume delante de las cámaras. Conocida es la capacidad camaleónica de un poder estabulado y establecido que demanda a las tabaqueras mientras subvenciona el cultivo del tabaco. Mas quien denuncie esta contradicción será tachado por el mismo Chaves de demagogo o de algo peor. El otro motivo es muy simple. En la televisión chavesiana no se permite el más mínimo asomo de crítica. ¡Hasta ahí podríamos llegar!

Al presidente de la Junta de Andalucía le encanta el diálogo que mantienen al final de la película el indomable Murrow y el director de la CBS. Las presiones que ejerce el poder han llegado hasta la cadena de televisión. Murrow no puede seguir así. Es lo mismo que pasa en nuestra radiotelevisión autonómica. Aún recordamos aquella frase pronunciada en un despacho. “De la Segunda Modernización no se puede hacer ninguna broma, porque eso es un tema personal del presidente”. A Aznar le reventaron los cómicos de la media lengua –ahora ya no hay motivo- una gala de los premios Goya. ¿Imaginan que aquí pudiera ocurrir lo mismo? Los manifestantes antichavesianos son recibidos a palos en cuanto se acercan más de lo permitido a los lugares de la pompa y el boato. En Andalucía no se puede fumar, pero nuestros señoritos de nuevo cuño se pirran por un ducado…

La sonrisa que nos produce ese grado de hipocresía que mantienen los gobernantes se hiela cuando comprobamos que en Andalucía existe el miedo a hablar en voz alta. Nos denuncian mil y una fechorías pero en petit comité –el otro Petit sí puede hablar en voz alta, que para eso es de la cuerda- y con el volumen muy bajito. Como en los viejos tiempos. Un coro de periodistas de cámara y de locutoras de camarilla le hacen la ola a Chaves para seguir disfrutando del sistema. Y tachan de fascistas a los que osan criticar el régimen. Como en los tiempos de Murrow. Como en la época de Mc Carthy.

La conversación de Murrow con su director es un tópico, un lugar y un momento demasiado comunes en esta Andalucía controlada desde arriba. Que pregunte Chaves a algún alcalde de su partido para que le diga cómo se hacen estas cosas. Que alguien de su corte le desglose los presupuestos de publicidad que van a parar, con mucha prisa, al grupo amigo. Y que se mire al espejo de sus querellas. Así comprenderá que cuando algunos periodistas cierran el diario, o salen al aire libre de la antena, se encomienden a Murrow y digan su frase de cabecera. Como bien señaló el periodista norteamericano, “no podemos defender la libertad ajena olvidándonos de la propia”. Por eso, “porque no descendemos de hombres cobardes”, le damos la vuelta al título de esa película que Chaves ha visto como si no fuera con él. Buenos días, y buena suerte.

Recomendamos el monólogo que aparece en la web de la película. Es memorable.
Web de la película: www.mangafilms.es/buenasnochesybuenasuerte/
Nota: lo de manga films no es más que una casualidad, que conste...

6 Comments:

Anonymous Roberto Alcázar. said...

Estimado Sr. Robles.

"En Andalucía no se puede fumar, pero nuestros señoritos de nuevo cuño se pirran por un Ducado...". Sublime, mi querido amigo. Se supera usted. Suyo afectísimo.

Roberto Alcázar.

10:31 p. m.  
Blogger kale said...

Cuando fui al cine a ver esta pelicula, a cada minuto q pasaba veia reflejada la situación actual del periodismo.
O conmigo o contra mi, la venta y por tanto perdición de lo que pudieran haber sido buenos/as periodistas, y el acoso y derribo de los que deciden hacer periodismo contra el poder lo tenga quien lo tenga.

PD: Ojalá, en nuestras administraciones tampoco se permitieran los enlaces matrimoniales entre los/as contratados/as. ¿Qué hubiera sido de Cervera y su mujer? ¿De Marín y su mujer? ¿De...? ¿Cuántos enchufes endogámicos pueblan lo público?

12:25 a. m.  
Blogger glycymeris said...

Brillante, símplemente brillante.

5:53 p. m.  
Anonymous Antonio Marías said...

Al leer este post me he acordado de la Locutora de Guardia. Además de necia y cínica, encantada de haberse conocido. En fin...
Por cierto, ¿de dónde le viene tanto odio a Pérez Royo?

11:59 a. m.  
Blogger aldeanokane said...

No me extraña que a Chaves le haya gustado la película: ser de izquierdas criticando a los EEUU es más fácil que mirando el patio interno de la Junta o de Canal Sur. Y segundo, porque la película (sumamente interesante por su contenido) es bastante plasta y aburrida. Tal para cual.

12:31 p. m.  
Anonymous Carmen said...

Lo peor es que no hay alternativa. No es lo mismo socialismo que socialismo andaluz. Y lo mismo ocurre con la derecha: aquí es derechona. Y que decir de IU, la alargada sombra del stalinismo.
Fraga dijo: España es diferente, yo creo que se refería a Andalucía.
Quizá, cuando pasen cien años y 9 generaciones de educación reglada y abandono de los origenes, quizá digo, algo cambie en nuestra tierra.

1:25 p. m.  

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