domingo, diciembre 28, 2008

Un líder para el mundo

Ésta, y no otra, es la pregunta que se hacen en este frío final de año –el calentamiento global aún no ha llegado a Sevilla- en las cancillerías europeas. No hay think tank que no ande recomendando del nombre de Alfredo Sánchez Monteseirín para presidir los organismos que de verdad pueden sacarnos de la crisis. Se lo disputan el Fondo Monetario Internacional, la Organización de Naciones Unidas, el aparato logístico de la OTAN, el Banco Central Europeo… En Occidente no se habla de otra cosa. ¿Cuál será el destino de Alfredo cuando deje el Ayuntamiento de la ciudad más próspera del mundo civilizado? Ésa es la cuestión.

El presidente Chaves no ha tenido más remedio que salir al paso de las especulaciones. Consciente del valor que atesora el único alcalde de su partido que rige una capital de provincia en Andalucía, el bueno de Manolo –está en proceso de beatificación laica aunque aún se encuentre entre los vivos - ha dado un paso atrás y ha dejado la decisión en manos de Alfredo. Cuando llegue el año 2011, si es que antes no nos lo han arrebatado, el mejor alcalde de la historia de Sevilla deberá deshojar la margarita. ¿Volverá a presentarse para revalidar su cargo?

En el partido están pasando un quinario en plena Navidad. Viera no puede articular palabra. Desde su secretaría general de la provincia –cargo que lo sitúa a la altura de los grandes líderes mundiales- está viendo cómo se le va el principal valedor con que cuenta el PSOE en Sevilla. Dicen sus allegados que lleva varias semanas sin levantar cabeza, que no puede imaginarse una ciudad gobernada por alguien que no sea su amigo del alma. Pero en su fuero interno el veterano Viera ha visto la luz de un futuro más que prometedor para el resto de la humanidad: Sevilla debe hacer ese sacrificio.

Tiene razón Viera. No podemos ser tan egoístas. Alfredo ha cumplido con creces su misión en la década prodigiosa que lleva en el poder municipal. Desde que llegó se notó su forma de hacer política. Lo primero que hizo fue bajarse el sueldo, algo que impidieron desde la oposición porque no era plan de que se arrastrara por las calles. Jamás se vio una austeridad tan espartana en los gastos de protocolo. Viaja en clase turista y se aloja en modestos hoteles. Nunca come fuera de casa con cargo a la institución que preside. Su dedo no ha señalado a ningún familiar para encargarle uno de esos trabajitos que se cobran sin que aparezca el resultado por ninguna parte. Las facturas siempre han sido limpias como patenas que riman con el Distrito Macarena. ¿Alguien puede decir que este Ayuntamiento ha sobornado a chabolistas para que dejen de ocupar un solar, como se hace en otras ciudades de España?

Gracias a la gestión del bueno de Alfredo se inauguró la línea 1 del metro en tiempo y forma: el 24 de junio de 2006, como se prometió en su día, estaba funcionando a pleno rendimiento. Hoy Sevilla cuenta con una red de metro que está prácticamente terminada. Las líneas 2 y 3 han entrado en funcionamiento y la 4 está al caer. El metrocentro no da abasto. La red de cercanías que ha trenzado la Junta de Andalucía es obra de Alfredo: su lucha por los intereses de los sevillanos siempre estuvo muy por encima de su fidelidad al partido. Sevilla es una ciudad limpia, segura, agradable, envidiada por las grandes capitales europeas. Como bien le ha dicho uno de sus familiares más cercanos, en Europa nos copian: carriles para bicicletas, tranvías, políticas medioambientales, cuidado exquisito de las zonas verdes…

Así es normal que quieran llevárselo al Parlamento Europeo por más que él se resista a abandonar la ciudad que se ha rendido a sus pies. Los policías locales lo adoran, los bomberos se inclinan a su paso, los conductores de Tussam no saben cómo agradecerle la cuenta de resultados que presenta la empresa municipal. Estos logros no habrían sido posibles sin su gente de confianza, esos prohombres que han situado a Sevilla en el siglo XXII o en el XXIII: Blas Ballesteros, Manuel Copete, Alfonso Seoane, Manuel Marchena… ¡Qué gran gobierno podría presidir Zapatero si no estuviera condicionado por las cuotas territoriales!

Mas todo parece inevitable. Más pronto que tarde el alcalde Monteseirín dejará su despacho de la Plaza Nueva, donde siempre hay una luz encendida que sirve de faro para los sevillanos sin rumbo. La pregunta que nos planteábamos tiene respuesta: Sevilla no pierde a un gran alcalde porque el mundo contará con dos líderes a partir de 2009. El americano Obama y el europeo Alfredo. Ahí es nada.

1 Comments:

Blogger Pasión said...

Sevilla: tiene mucha tela que cortar.

Pero a "La Mandatela", a Erchaves, a todos/as sus vasallos/as, desde Sevilla deberíamos de analizarlos y desenmacararlos/as.

Ya está bién de tanto tragar, no soy tan ilusa.

Día de "Los Santos Inocentes", que todavía en Sevilla, encima con toda la Historia de "La Semana Santa", nos lo tenga que recordar un Profesor. ¡Es increíble!. Vaya manera de hacerse los/as longüis, ¡es que viven que les sobra!. Qué buscar.

12:59 a. m.  

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